Cabello rebelde, frizz constante o falta de brillo son razones comunes por las que muchas clientas buscan un tratamiento intensivo de alisado o reconstrucción. Pero entre keratina, botox capilar y taninoplastia existen diferencias importantes que conviene entender antes de elegir.
Esta guía compara los tres tratamientos más solicitados del salón para ayudarte a identificar cuál se adapta mejor a tu tipo de cabello y a tu objetivo.
La keratina es un tratamiento brasileño enfocado en alisar el cabello de forma notoria, eliminando el frizz casi por completo y dejando un acabado con brillo intenso que puede durar varios meses.
Es una excelente opción para quienes buscan un cambio de textura marcado, especialmente en cabellos muy rizados, ondulados o con volumen difícil de controlar.
El botox capilar se enfoca en la reconstrucción intensiva de la fibra, hidratando profundamente y devolviendo brillo natural, pero sin alterar la estructura química permanente del cabello como sí lo hace un alisado.
Es ideal para quienes buscan recuperar la salud visual del cabello dañado o procesado, sin necesariamente buscar un cambio drástico de textura o volumen.
La taninoplastia es un alisado orgánico basado en taninos naturales, aminoácidos y keratina, sin formol en su fórmula, que aporta un liso natural, flexibilidad y brillo tipo espejo con un enfoque más suave que otras técnicas.
Suele ser la opción preferida por clientas que buscan reducir el frizz y suavizar la textura sin perder por completo el movimiento natural del cabello.
Si tu prioridad es alisar de forma notoria y duradera, la keratina suele ser la opción más efectiva. Si buscas reconstrucción y brillo sin cambiar la textura, el botox capilar es más adecuado.
Si prefieres un enfoque más natural y libre de formol, la taninoplastia ofrece un buen equilibrio entre suavidad y control del frizz. Un diagnóstico capilar previo confirma cuál fórmula específica conviene a tu tipo de cabello.
Varía según el tratamiento y el cuidado posterior, pero en general los efectos duran varios meses antes de requerir un nuevo servicio.
Sí, aunque se recomienda esperar el tiempo indicado por tu especialista y evaluar el estado de la fibra antes de aplicar otro proceso químico.
Sí, aunque requieren un diagnóstico previo para elegir la fórmula adecuada y evitar comprometer la salud del cabello ya procesado.
Agenda hoy un diagnóstico capilar personalizado con nuestros estilistas y presume un cabello sedoso, radiante y sin frizz.
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